El marketing o mercadeo responsable está compuesto, en su ejercicio, por dos conceptos básicos: el mercadeo y la Responsabilidad Social Empresarial o RSE. El mercadeo, tal como se conoce tradicionalmente, utiliza un conjunto de herramientas para generar ingresos y así garantizar la sostenibilidad y el desarrollo empresarial.

La RSE, tal como se ha venido imponiendo en la última década, es un conjunto de herramientas que la empresa utiliza para generar desarrollo social en sus públicos o stakeholders, lo cual redunda en un ambiente competitivo para la localidad que se beneficia de su ejercicio.

¿Mercadeo vs RSE?

El mercadeo tradicional y la responsabilidad social empresarial parecen vivir en mundos diferentes. Estas son algunas razones:

Al mercadeo ortodoxo poco o nada le interesa que sus públicos –ni siquiera sus clientes- se vean impactados en su desarrollo social.

El mercadeo tradicional está preocupado por la satisfacción de las necesidades humanas pero porque de esa satisfacción dependen los ingresos que la empresa desea alcanzar.

A la RSE, de otro lado, la tienen sin cuidado la sostenibilidad de la empresa, su rentabilidad y su prosperidad. De hecho, sus defensores satanizan las grandes utilidades cuando se presentan.

 

Sin embargo, estas dos herramientas administrativas aparentemente irreconciliables, confluyen en la generación de desarrollo social, entendiéndose éste como el bienestar social progresivo a partir de la satisfacción de las necesidades humanas.

El concepto de Mercadeo o Marketing Responsable nace de la confluencia entre estas dos herramientas.

En conclusión, el marketing responsable se podría definir como el conjunto de herramientas que buscan generar ingresos que garanticen la supervivencia y la prosperidad empresarial, con base en el desarrollo social de los grupos que lo rodean como una condición de sostenibilidad en un  ambiente competitivo.